La bentonita es una arcilla natural con capacidad de expansión de hasta 15× su volumen al hidratarse. Bien usada, forma una impermeabilización mineral eficaz para balsas, lagunas y embalses — sin plástico.
La bentonita es una arcilla compuesta mayoritariamente por montmorillonita, un mineral con estructura en capas que absorbe agua entre esas capas. Seca, es un polvo fino; hidratada, forma un gel cohesivo y poco permeable.
Esta capacidad la hace ideal para sellar fondos y taludes de masas de agua: bien mezclada con el suelo y compactada, reduce drásticamente la infiltración.

Demostración de laboratorio: la bentonita, mezclada con arena, forma una barrera que retiene el agua en la zona superior de la capa — la parte inferior permanece seca.
Evaluamos la granulometría del suelo existente. Suelos arenosos requieren más bentonita; suelos ya arcillosos, menos.
La dosis típica varía entre 5 y 15 kg/m², ajustada al tipo de suelo y a la presión hidrostática prevista.
Mezclamos la bentonita con los primeros centímetros de suelo y compactamos en capas para garantizar continuidad.
El llenado es gradual para permitir la expansión homogénea de la bentonita y la formación de la barrera sellante.
La bentonita no es magia. En suelos puramente arenosos sin fracción fina, en terrenos graníticos fisurados, o en estructuras que exijan estanqueidad total (como depósitos de aguas residuales), una impermeabilización mineral puede no ser suficiente.
En esos casos hacemos la evaluación con honestidad y, si es necesario, recomendamos otra solución. Nuestro objetivo es que su balsa funcione — no vender bentonita a quien no se va a beneficiar de ella.
Cuéntenos sobre su proyecto. Evaluamos el terreno y respondemos en 1 o 2 días laborables, con una propuesta adaptada a su suelo y objetivos.