Construimos embalses de agua para agricultura en la península ibérica, con impermeabilización mineral a base de bentonita. Una solución duradera para almacenar agua de lluvia, escorrentía o captaciones propias.
La irregularidad de la lluvia, las restricciones de extracción en sequía y el coste creciente del agua hacen del almacenamiento de agua para agricultura una de las decisiones más estratégicas para cualquier explotación. Un embalse bien dimensionado le da autonomía, estabilidad de producción y mayor valor patrimonial de la propiedad.
Trabajamos con explotaciones pequeñas y medianas — desde huertas comerciales a olivares, viñas, frutales y fincas mixtas — siempre con soluciones adaptadas al terreno.
Reserva propia para regar cuando la red o el pozo no llegan, o en meses de restricción.
Menos pérdidas en años secos, mejor planificación de campañas y cultivos.
Sin lámina plástica que envejezca al sol. La bentonita, bien confinada, mantiene su función durante décadas.
Ubicación y forma diseñadas en función de los campos a regar y la escorrentía del terreno.
La solución más habitual es forrar el embalse con geomembrana plástica (HDPE o PVC). Es rápida, pero tiene costes de transporte, soldadura y mantenimiento, y deja un material sintético expuesto en una explotación que normalmente se quiere mantener lo más natural posible.
Como alternativa, proponemos una impermeabilización mineral a base de bentonita, arena y suelo local, debidamente compactada. El resultado es un embalse integrado en el terreno, sin plástico expuesto, con orillas que admiten vegetación y más resistente al envejecimiento por UV.
Embalses alimentados por captaciones propias, cauces o pozos suelen exigir autorización ante la administración hidráulica: APA en Portugal o la Confederación Hidrográfica correspondiente en España. Pueden hacer falta informes adicionales según la ubicación. Los embalses de retención de aguas pluviales tienen un encuadre diferente.
Antes de la obra recomendamos siempre confirmar la situación con las entidades competentes o el ayuntamiento. Apoyamos la definición técnica del proyecto necesaria para la tramitación.
Cuéntenos sobre su proyecto. Evaluamos el terreno y respondemos en 1 o 2 días laborables, con una propuesta adaptada a su suelo y objetivos.